jueves, 11 de noviembre de 2010

Tempestad contenida




Exploro mi interior y ahí no hay vacío pero si una lucha interna de emociones y sentimientos, una gran tormenta que va creciendo cada día emociones contradictorias que después de tanto tiempo encerradas pugnan por salir y por destrozarme por dentro, la locura de una amante despechada, o la furia de una boxeadora noqueada, la amargura de quién perdió todo por lo que había luchado, la desesperación del que no encuentra un sendero por el que seguir, el agotamiento del deportista extenuado y quiere llegar a la meta, la frustración del que quiere coger algo y no puede alcanzarlo, yo vuelvo a mirar y entonces veo la tempestad que se acerca desde el acantilado en el que estoy plantada, el mar al fondo empezando a crecer, las olas que se agitan y rompen con fuerza la pared en la que estoy , y el estruendo de los truenos martilleando mis oídos se acerca la lluvia y la espero.

martes, 2 de noviembre de 2010

Camino del reencuentro




Sigo olvidando mis lastres y hago un esfuerzo infinito por encontrarme me miro y no me reconozco esta búsqueda si va ha ser ardua y difícil solo me percibo si algo me ayuda como el viento cuando roza mi cara y alborota mi pelo, como el frío que estremece mi piel, como el sol que me calienta el alma y el espíritu, como el agua que me limpia y sacia mi sed, como el paisaje que recrea mi vista y me anima a seguir el camino, como el suelo que hace que sienta mis pasos y mis pies pero observo mis manos y las veo vacías no tienen el empuje, las ganas, el anhelo de hacer, de tocar, de explorar ni la fuerza de asir o sostener solo se dejan llevar mero instrumento de este cuerpo olvidado con el tacto dormido tendré que reavivarlas pero aún no se que hacer.

domingo, 31 de octubre de 2010

Empezando a olvidar




Avanzo muy lentamente mi carga se hace muy pesada hay tantas cosas que se quedaron atrás y yo sigo llevándolas de lastre se que no podré aguantar así, sería más razonable enterrarlas y llevarme el bonito recuerdo de lo que un día fueron saber el sitio que ocuparon y dejar el hueco vacío un peso menos, un recuerdo archivado, cancelado y un rinconcito limpio por lo que pueda encontrar un adiós y una bienvenida para hacer más llevadero el viaje, más liviano el camino y tener más esperanza de encontrarme de nuevo; el viento sopla fuerte y desplaza las lágrimas que caen por mi rostro pensando lo que dejé el duelo forma parte del olvido y agradezco al aire su caricia.

domingo, 10 de octubre de 2010

El sendero




El sendero de la vida permanece bajo mis pies pero alguien se perdió y no reencontró el camino de vuelta, se perdió en el pozo de la desesperanza y la angustia y solo compartimos su recuerdo y el dolor de su pérdida, no puedo evitar pensar cómo no pude preverlo y de qué modo podría haber iluminado su camino de vuelta, cómo la llama de su vela se apagó y no estuvimos cerca en ese preciso momento o si en verdad el camino que quería seguir era el de las tinieblas y adentrarse en la oscuridad nunca podré comprenderlo pero el sendero sigue serpenteante con muchos recovecos, subidas, bajadas, planicies hay que seguir no puedo detenerme y hay también compañeros de viaje que animan a superar las dificultdes que me pueda encontrar quiero fijarme en las cosas bellas y agradables que esperan mi paso.

sábado, 17 de julio de 2010

Hacia la luz




Nadie dijo que esto fuera fácil, pero tampoco que resultara tan difícil por un momento sentí que el pozo me arrastraba, me llamaba, era succionada y no había agua para salir a flote ni brazos que intentaran moverse solo un profundo abismo, oscuro, lúgubre y adormecedor hedor, la gélida y paralizante sombra de la oscuridad me llamaba a la inexistencia, al descanso, a dejarse llevar, al lugar del que vine pero no es eso lo peor que le puede suceder a uno. Esto se está convirtiendo en una carrera sin fondo, en una huída hacia delante agradezco a las velas que se pusieron en mi camino guiándome de nuevo hacia la luz, primero era un pequeño sendero, y luego fue un lugar enigmático un pueblo perdido en el tiempo y en el espacio con la fuerza de la llama de sus velas y el calor de seguir al sendero de la vida.

martes, 11 de mayo de 2010

Reloj parado



El tiempo, se detuvo en un momento de mi vida y se ralentizó. El ritmo lento, la cadencia, la invisibilidad, la apatía se quedó conmigo está pegada a mí, solo observo al resto del mundo, a la gente, al tráfico, a la naturaleza, al camino observo y avanzo me muevo a un ritmo muy distinto del resto, me siento en una burbuja al margen ensimismada, entumecida pero tengo que salir de ella no se puede vivir así rodeada de gente y sentirse sola tendré que poner de nuevo en marcha mi reloj interno y adelantarlo hasta que sea capaz de conectar de nuevo con el tiempo que me tocó vivir y aprovecharlo, reconectar de nuevo.

domingo, 4 de abril de 2010

Ahora qué



Ya empecé, y ahora qué, no tengo nada me quedé vacía en alguna parte de mí puede que haya algo de aquella persona que fui una vez, de aquella niña que tenía esperanza, curiosidad, ansia de aprender, ganas de todo y una visión de lo que le rodeaba muy especial todo luces, colores, olores hermosos, sonrisas y calidez en el ambiente, un tacto exquisito y una sensación de paz y placidez pero cómo desenmarañar a ese ser que alguna vez fui todo aquello estaba tapado, muy lejano, encerrado todavía en algún baúl recóndito y escondido de mi mente.