domingo, 10 de octubre de 2010

El sendero




El sendero de la vida permanece bajo mis pies pero alguien se perdió y no reencontró el camino de vuelta, se perdió en el pozo de la desesperanza y la angustia y solo compartimos su recuerdo y el dolor de su pérdida, no puedo evitar pensar cómo no pude preverlo y de qué modo podría haber iluminado su camino de vuelta, cómo la llama de su vela se apagó y no estuvimos cerca en ese preciso momento o si en verdad el camino que quería seguir era el de las tinieblas y adentrarse en la oscuridad nunca podré comprenderlo pero el sendero sigue serpenteante con muchos recovecos, subidas, bajadas, planicies hay que seguir no puedo detenerme y hay también compañeros de viaje que animan a superar las dificultdes que me pueda encontrar quiero fijarme en las cosas bellas y agradables que esperan mi paso.

1 comentario:

  1. Sólo podemos tender la mano, pero ya depende de cada uno que quiera o tenga fuerzas para aferrarse a ella.

    No puedes culparte de nada, porque tu luz está ahí, y a mí me ayuda a no perder de vista el sendero cuando me alejo.

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